COMO HACER EL POTAJE DE VIGILIA Y DE DONDE VIENE.

COMO HACER EL POTAJE DE VIGILIA Y DE DONDE VIENE.
Juan Antonio Rayo. http://www.demesaenmesa.es
DE MESA EN MESA. Revista Gastronomica.
El potaje de vigilia es un potaje que tradicionalmente se ha servido los viernes de cuaresma en España. Debido a la prohibición religiosa de comer carne en este período, este plato contiene como aporte proteínico bacalao en salazón, generalmente cocinadas en pote. Es posible encontrarlos en la cocina española con el nombre largo de: “Potaje de Bacalao con Garbanzos y Espinacas”, aludiendo a los ingredientes protagonistas. Se considera uno de los platos más encontrados en la gastronomía de Semana Santa.
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COMO HACER EL POTAJE DE VIGILIA Y DE DONDE VIENE.

Uno de los principales ingredientes de este potaje es el bacalao que proviene de salazón y por esto debe prepararse en remojo un día antes. El potaje suele estar elaborado con garbanzos alguna judía blanca, todo ello cocido (preferiblemente en una cazuela), unos manojos de espinacas y cebolla, ajos, aceite, pimentón y huevo duro. La preparación es muy simple se ponen los garbanzos en agua caliente hasta que lleguen a su media cocción, tras esto se añade el bacalao, la espinaca y se espera a que este preparado, se añade también un sofrito y alguna hoja de laurel. Se deja reposar una media hora y se sirve caliente. El truco de la preparación está sólo en saber el momento en el que se vierte el pescado y la espinaca sobre los garbanzos hirviendo.
Se suele servir de diferentes maneras, pero la más conocida es con huevo duro picado en cuartos sobre el plato, así como un poco de perejil. Es tradición que se ponga en el centro de la mesa el pote empleado en la elaboración del potaje para que cada uno se vaya sirviendo (y repitiendo) al gusto. Hoy en día es frecuente ver una sopera en vez de un pote.
Debemos advertir que la palabra potaje viene del francés potage que no significa otra cosa que sopa.
¿Cual es entonces el verdadero potaje de vigilia?
Pues, quizás por contaminación castellana, o quizás por, la propia exquisitez del plato, se considera potaje de vigilia al preparado con los elementos anteriormente citados (bacalao, garbanzos y espinacas).
Es plato de origen madrileño, muy popular desde hace bastantes siglos (hasta hace poco, en las provincias castellanas, del mar solo se comia congrio, bacalao y pulpo, por supuesto en salazón), y debía ser considerado como de postin en estas tierras cuando se lo dieron a la milicia carlista.
¿Pero no habría otros potajes diferentes por nuestra geografia?
Seguro que sí, y hasta me atreveria a decir que los monjes de Villanueva, harian el guiso con esos sabrosos salmones recien entrados por el Sella, y los del conventin de Valdedios con algun besugo, traido a galope desde la villa por ese pescador que imploraba ciertas indulgencias carnales y veia peligrar su bienestar en la otra vida, si el prior no le daba la bendición.
Ahora sabemos un poco más de este plato y por ello vamos con la receta.
Ingredientes para 4 personas:
1 vaso y medio de garbanzos secos (son remojar).
300 gramos de bacalao desalado.
300 gramos de espinacas frescas (se pueden usar de bolsa).
2 tomates grandes.
2 cebollas medianas.
1 zanahoria mediana.
1 cabeza de ajo más 2 dientes.
6 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharadita de pimenton dulce.
⅓ de cucharadita de comino molido.
3 clavos.
2 hojas de laurel.
sal, agua.
Antes de nada poner a remojo los garbanzos la noche anterior(minimo 10-12 horas).
Preparación:
– Escurrimos los garbanzos y los ponemos en la olla con un litro de agua. Pelamos la cebolla y le clavamos los clavos. Pelamos la zanahoria, quitamos la piel externa a la cabeza de ajos. Ponemos todo en la olla y 1 hoja de laurel. Y al fuego medio-alto.
– Mientras se cuecen, pelamos la otra cebolla y la picamos muy fina, pelamos los dos ajos también finamente. En una sartén grande, le añadimos el aceite y al fuego, le echamos la cebolla, el ajo y una hoja de laurel.
– Se sofrien ajo y cebolla, vamos pelando los tomates y les quitamos las semillas. Los picamos muy finamente, cuando la cebolla y el ajo estén listos le añadimos el pimentón y el tomate y sofreimos de 10 a 15 minutos.
– Añadimos las espinacas y salteamos durante unos minutos y reservamos.
– Cuando los garbanzos estén tiernos, retiramos (la cebolla, zanahoria y cabeza de ajos) escurrimos el agua y reservamos por si nos hiciera falta. Le echamos el sofrito, removemos bien y si queda muy espeso añadimos el caldo de la cocción.
– Le echamos el comino con la olla puesta al fuego y el bacalao desmigado, mezclamos bien, dejamos al fuego unos minutos hasta que se cocine el bacalao.
– Es momento de probar sal, hay que tener en cuenta que el bacalao aporta sal. Y listo.
Ya tenemos una plato variado, para estos días.

GASTRONOMIA DE SEMANA SANTA. 3 RECETAS FACILES DE SEMANA SANTA. DE MESA EN MESA REVISTA GASTRONOMICA

GASTRONOMÍA DE SEMANA SANTA.( DE MESA EN MESA REVISTA GASTRONÓMICA)
Juan Antonio Rayo. http://www.demesaenmesa.es
La gastronomía de la Semana Santa corresponde a todas las costumbres culinarias y todos los alimentos permitidos durante el periodo sagrado y suele transcurrir desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, desde el punto de vista litúrgico. Cada país suele tener algún conjunto de platos, o preparaciones, características de esta fecha que por regla general no suele tener contenido carnal debido a la abstinencia observada durante este periodo.
GASTRONOMIA DE SEMANA SANTA. 3 RECETAS FACILES DE SEMANA SANTA. DE MESA EN MESA REVISTA GASTRONOMICA 1
GASTRONOMIA DE SEMANA SANTA. 3 RECETAS FACILES DE SEMANA SANTA. DE MESA EN MESA REVISTA GASTRONOMICA
Por regla general se opone por completo a la abundancia mostrada en el Carnaval, una de sus características es la austeridad de la gastronomía de la Semana Santa, tanto en la elaboración de los alimentos como en los ingredientes empleados. La tradición reza que el Viernes Santo y el Miércoles de Ceniza debe regir el ayuno y la abstinencia de cualquier tipo de alimento durante todo el día, este sacrificio llegá a los Viernes de Cuaresma donde la abstinencia sólo será de alimentos cárnicos. El ayuno debe ser entendido como en no hacer más que una sola comida al día y en abstenerse de ciertos manjares. Esta imposición obliga a unas reglas gastronómicas severas en cuanto a los ingredientes y a las cantidades, los pescados acompañados de todo tipo de verduras, legumbres, etc. y los dulces pasan a ser los ingredientes protagonistas de la mayoría de los platos. Suelen ser platos, por regla general con gran capacidad de saciamiento.
La carne es objeto principal de abstinencia, cubre tanto las carnes rojas (buey, ternera, carnero) como carnes blancas (cabrito, cordero, cerdo) y la caza. Este precepto se aplica por igual a los productos de carne: embutidos y demás partes. En algunos caso es permitido el uso de tocino, siempre y cuando no sea posible cocinar con aceites vegetales y demás hierbas.
Aunque la Biblia no habla de comer pescado en Semana Santa, esto se ha mantenido por tradición como especie de conmemoración a la pasión y muerte de Jesús.
Los antiguos romanos asociaron al pez con Venus, y fue usado como su principal símbolo en el día de su festividad, el viernes, donde se comía pescado en honor a la diosa.
Los huevos y los lácteos son sólo objeto de ayuno durante la Cuaresma, existían no obstante bulas especiales para poder comer lácteos: “Indulto de Lacticinios”. Con posterioridad se eliminó este rigor, quedando fuera del ayuno pascual.
Algunos alimentos traen a la gastronomía de la Semana Santa un simbolismo, los más repetidos en las diferentes culturas Europeas son:
El huevo duro: Implementado quizás en lo que se denomina hoy en día “huevo de pascua”, y su origen (anterior al cristianismo) es incierto.
El pan: El denominado “pan pascual” en las culturas de la Europa del Este.
El bacalao: En concreto el bacalao en salazón que participa en diversas gastronomías de Semana Santa en Europa y América.
En España es muy tradicional en el norte servir una especie de sopa denominada “sopas de ajo”, con sus trozos de pan duro en agua con grandes cantidades de pimentón que hace recordar la carne, típico de la Semana Santa en Zamora. El potaje de vigilia que es una variedad de potaje realizado con bacalao en salazón. El bacalao se puede decir que es el pescado protagonista en la Semana Santa en España. tiene su preparación en buñuelos, en croquetas y tortillas, todos ellos son ejemplos de uso de este pescado. Antaño eran muy populares los “Huevos de vigilia”. Al igual que el bacalao, los escabeches en el interior son muy populares, y un ejemplo de ello es “chicharro” en escabeche. En la ciudad de Crevillente (Alicante) es muy popular el “pa torrat” de Viernes Santo que consiste en pan tostado al horno con abundante aceite acompañado de ajos y de la tradicional coca de boquerón, masa de harina con abundante boquerón frito con cebolla. En muchas ciudades castellanas son muy populares las “patatas viudas”.
En el terreno de la repostería española pascual es muy popular en todo el territorio por estas fechas las famosas torrijas, elaboradas con pan y cuyas recetas difieren bastante de un lugar a otro, e incluso entre cocineros. Las torrijas se elaboran con restos de pan y se fríen tras remojarse en leche para ser servidas calientes.
Las frutas de sartén son muy populares en la repostería de esta época. Son populares en algunas zonas del sur de España los Pestiños. En Cataluña son muy famosas, las Monas de Pascua y Valencia se suelen comer al aire libre las denominadas longanizas de pascua y las monas(bollos con huevo cocido), o los mismos Hornazos del sur de España, los dulces más típicos de la Semana Santa de Úbeda, junto a los llamados “Puritos Americanos”.
Ahora vamos a por la receta, que va receta un menú completo.
1º Patatas guisadas.
Ingredientes:
4 patatas.
400 gramos de chorizo.
1 cebolla.
1 pimiento verde.
pimiento choricero.
1 diente de ajo.
1 hoja de laurel.
un poco de azafrán.
agua, sal, aceite.
Preparación:
Dejamos el pimiento choricero en agua templada durante 20 minutos. Quitamos la carne con un cuchillo, pasado este tiempo y la carne la trituramos y guardamos.
Picamos la cebolla y el pimiento verde. Rehogamos en una cazuela con aceite.
Troceamos y agregamos el chorizo a la cazuela con un  poco de sal. Echamos el pimiento choricero. Pelamos y troceamos las patatas y las echamos a la cazuela.
Machacamos el laurel, el ajo y el azafrán en el mortero y lo añadimos también.
Cubrimos con agua y sal. Dejamos hervir 30 minutos. Y listo para servir y comer.
2º Buñuelos de bacalao.
Ingredientes para 4 personas:
250 gramos de bacalao desalado.
1 pimiento verde.
3 dientes de ajo.
200 gramos de harina.
10 gramos de levadura.
1 huevo.
50 gramos de mantequilla.
200 ml de leche.
vinagre, sal, aceite de oliva.
un manojo de cilantro.
½ cucharadita de cominos.
Preparación:
El bacalao lo ponemos a desalar o lo compramos ya desalado.
Ponemos la mantequilla en un bol y la derretimos en el microondas o en un cazo al fuego. Para hacer la masa, poner en un bol la harina, la levadura, la leche, el huevo, la mantequilla y una pizca de sal. Mezclamos bien con la varilla y deja fermentar un par de horas.
Picamos finamente el pimiento y un diente de ajo y lo pochamos en una cazuela con un poco de aceite. Desmigamos el bacalao y lo añadimos a la sartén. Lo salteamos un poco y lo incorporamos a la masa y mezclamos suavemente.
En un cazo calentamos abundante aceite. Cuando esté bien caliente vertimos pequeñas cantidades de masa con ayuda de una cuchara. Retiramos los buñuelos cuando estén bien doraditos y escurrimos sobre papel absorbente.
Para el mojo verde, pon 2 dientes de ajo en el vaso de la batidora. Añade el cilantro y el comino. Agregamos un chorrito de vinagre. Empezamos a triturar y vamos añadiendo poco a poco aceite sin dejar de batir hasta que emulsione y coja la consistencia deseada. Lo ponemos en un bol.
Servimos los buñuelos con un palillo y los acompañamos con el mojo verde.
3º Pestiños.
Ingredientes:
1 kilo de harina.
1 sobre de levadura.
1 cucharada de ralladura de limón/naranja.
1 vaso de aceite.
4 o 5 clavos.
1 vaso de vino blanco.
1 pizca de sal.
¼ kilo de azúcar.
1 cucharada sopera de anís.
1 cucharadita de canela.
Preparación:
En primer lugar, mezclamos el clavo, el vino, el anís, el aceite templado y las ralladuras de limón y naranja en un bol grande.
Removemos e incorporamos la harina y la levadura.
Mezclamos todo hasta conseguir una masa homogénea y consistente. La aplanamos con un rodillo la cortamos a cuadraditos y doblamos las puntas hacia adentro.
Por otro lado, ponemos abundante aceite en una sartén junto con un poco de ralladura de limón y naranja. Calentamos el aceite y vamos friendo los cuadraditos hasta que se doren. Cuando estén fritos, los escurrimos y los rebozamos con la canela y el azúcar.
Dejamos reposar y listos para comer.
Bueno pues hasta aquí por hoy. Un menú compuesto de un primero, segundo y postre.
Buen provecho y buena Semana Santa.

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 Dividido en capítulos dedicados a los distintos meses, este libro nos proporciona las recetas de cada una de las distintas partes de nuestro país, geográfica e históricamente muy distintas y cada una de ellas con una gastronomía particular generalmente relacionada con los frutos de sus tierras, de sus aguas y de sus climas propios. Con este libro damos un gratificante y culinario paseo por el territorio de nuestro país.