EL TALO, HISTORIA, PROPIEDADES, RECETA

EL TALO, HISTORIA, PROPIEDADES, RECETA

Es un plato típico del País Vasco, Navarra y País Vasco francés, similar a la arepa de Colombia y Venezuela o a una tortilla de maíz grande de México. La masa se elabora con harina de maíz y agua, y se hace a la plancha. También se puede añadir harina de trigo y sal.
EL TALO, HISTORIA, PROPIEDADES, RECETA
A partir del siglo XVI se produjo sobre todo en Guipúzcoa, una gran emigración hacia América ya que lo ondulado del terreno y las altas precipitaciones impedía sembrar agricultura de secano como el trigo o la cebada. Empezó por tanto la elaboración del maíz en forma de talos. Solía utilizarse como pan en los caseríos vascos (originalmente en Guipúzcoa y norte de Navarra) y el sobrante se comía untado en leche para cenar, en una especie de sopas. La generalización del pan de trigo a lo largo del siglo XX acabó prácticamente con el consumo de talo en los caseríos. Pasó a ser un alimento común, básico y poco considerado, a ser preparado y consumido únicamente en ciertas ocasiones especiales al año, ganando en prestigio.
Para elaborar el talo se necesita una cierta cantidad de harina de maíz, que se remoja en agua templada con una pequeña cantidad de sal. Se mezcla la harina y la sal, y se añade poco a poco el agua en el centro mientras se va amasando, hasta formar una masa con la textura adecuada. Al resultado se le deja reposar un cierto tiempo y se forman bolitas que se van extendiendo desde el centro hacia afuera hasta formar una especie de oblea delgadita que se pone a tostar ligeramente en una plancha por los dos lados.
En la mitología griega Talos era un gigante de bronce que protegía a la Creta minoica de posibles invasores.
La dieta actual de las personas dispone de una inmensa variedad de alimentos y productos para nutrir el organismo, pero entre toda esa variedad existen algunos alimentos más beneficiosos que otros, y entre ellos unos pocos que resultan ser sencillamente estupendos por sus grandes aportes nutricionales, que han llevado a lo largo de la historia a que muchas civilizaciones concentraran su alimentación básicamente en ellos, como es el caso de la harina de maíz.
En primer lugar, se destaca el alto contenido en fibras que posee este cereal molido, así como la presencia de vitaminas A,B1,B5,C, E y K, además de una larga lista de minerales entre los que se destacan el calcio, fósforo, zinc, magnesio y potasio.
También posee un contenido en calorías considerado de los más altos entre los cereales, así como carbohidratos complejos y una buena dosis de aminoácidos y ácisos grasos esenciales, como el linoleico.
Los beneficios del consumo de harina de maíz:
– Fibras: estas resultan beneficiosas para prevenir trastornos digestivos, problemas como las hemorroides o el cáncer de colon, reducen los niveles de colesterol malo y el riesgo de padecer estreñimiento.
– Calcio: permite fortalecer todo el sistema óseo y estimular su crecimiento, así como los dientes, las uñas, el pelo, y para trabajar la tonificación y elasticidad de los músculos.
– Potasio: beneficia la salud cardiaca y el sistema nervioso, la estructura muscular y la liberación de adrenalina.
– Beta-criptoxantina: resulta un carotenoide muy eficiente para fortalecer la función pulmonar, y reducir el riesgo de cáncer en estos órganos.
– Fósforo: beneficia los riñones, la estructura ósea y dental, y permite regeneración celular.
Y vamos con la receta

Talos.
Ingredientes:
350 gramos de harina de maíz.
250 ml de agua aproximadamente, tan caliente como aguanten nuestras manos.
1 pizca de sal.
Preparación:
En un cuenco vertemos la harina de maíz.
Añadimos agua mezclada con la sal a medida que sea necesario la cantidad que indico aproximadamente, se debe usar la que admita la harina hasta conseguir una masa elástica y húmeda, debe quedar mal comparado como la plastilina. Dejamos reposar durante una hora con un paño húmedo y tapado. Esta masa al ser sólo con maíz se debe amasar mucho si no es imposible trabajar.
Para formar los talos debemos hacerlos en una superficie plana y limpia y enharinada con harina de trigo normal.
Hacemos cada talo formando previamente una bolita de masa que aplastamos y estiramos siempre desde el centro hacia afuera con la ayuda de los dedos. Queda con forma de tortita.
Calentamos una plancha o sartén. Cuando esté caliente ponemos los talos ya formados y dejamos unos minutos. Estará listo ese lado cuando veamos que han salido burbujitas. Damos la vuelta y terminamos de hacer.
Rellenamos con lo que más nos guste, chistorra, lomo, panceta, queso, etc.
Y listo a comer.

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